El desayuno
Pedimos una habitación para 4 personas y para llegar hasta ella pasabas por delante de la cocina, siempre con la puerta abierta y había que bajar unas escaleras, vamos, que estábamos en un sótano. En la habitación había una cristalera con vistas a un muro a menos de un metro. Esto no estaba descrito cuando hicimos La reserva. Fue muy decepcionante, sobre todo teniendo en cuenta el precio de la habitación.La atención en recepción muy poco amable.